El azúcar o sacarosa actúa disminuyendo la concentración de agua disponible de los alimentos. Se utiliza principalmente para la preparación de frutas en forma de mermeladas, jaleas, pulpas, frutas pasas y otros dulces. La concentración de azúcar en el producto final depende de la concentración de azúcar en el jarabe o almíbar inicial utilizado. Así, los almíbares iniciales pueden ser: diluidos, medianos y espesos como se muestra en la tabla, donde se incluyen además las proporciones necesarias para su preparación