Los huevos han servido de alimento a los seres humanos prácticamente desde los orígenes de la civilización, cuando se consumían procedentes de diversas aves y otros animales silvestres. Se considera que los huevos se incorporaron a la alimentación humana desde 1400 años antes de la era cristiana. A partir de la era romana, principalmente de gallinas domesticadas que tuvieron sus ancestros en el Sureste de Asia y la India, los huevos alcanzaron mayores niveles de consumo y se introdujeron en numerosos platos de cocina.