A medida que las ciudades crecen y generan empleos y servicios, se vuelven más complejas tanto económica como físicamente. La necesidad de nuevos empleos ejerce enormes demandas sobre las ciudades que se esfuerzan por brindar los servicios públicos que exige el crecimiento, con frecuencia ante un importante número de desempleados. En el mundo en desarrollo, muchos de los nuevos empleos necesarios son para obreros no calificados y con poca educación, tanto migrantes como aquellos nacidos en la ciudad.